Ok a petición única (y maravillosa)...una para la musa, que se acuerda de las veredas y lo invita de vez en cuando a uno a regocijarse con su rulo y una taza llena de café (y dos pestañas de papel, para no olvidarlo, que gritaré de nuevo, y esta vez no te salvas).
Gracias por todo Lo, en serio. Víctima de la casualidad del lápiz que se cayó (sí, aún lo recuerdo) te volví a entontrar, más grande, más excentrica y con el rulo más largo y ensortijado.
Que siga pasando el tiempo pues! que con una musa se hace corto, igual que las bancas si nadie dice nada (e igual que esta entrada también, perdona, que ya vendrán más) y fluye, y me grita al oído que todo anda en orden...
mil besos!
Lando
Cartas desde el parnaso (no tiene nada que ver, no?)
Publicado por
Lando
en
21:36
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